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Durazno Sangrante

De pandas en extinción a armas en expansión

De pandas en extinción a armas en expansión Tiempo atrás, eran mis canales preferidos, pero de un tiempo a esta parte lo que antes eran documentales sobre la vida en la selva o sobre civilizaciones antiguas se convirtió en la gran publicidad de una armería.
No se si te diste cuenta como ha cambiado la programación de Discovery y The History Channel, ahora sólo pasan documentales de armas, testimonios del Sargento Smith o del Marine J.J.Stanley contando sus hazañas en Irak. Me cansé de ver sus temibles portaaviones, sus desembarcos en Normandía, su hongo atómico sobre Hiroshima, sus lanzamisiles de última generación, sus submarinos nucleares, sus hipotéticos viajes conquistando el cosmos.
Antes me deleitaba mirando las manadas de cebras cruzando las llanuras africanas, ahora solo veo un montón de soldados avanzando por el desierto sobre Afganistán. Antes veía como los egipcios levantaban monumentos, ahora veo caer una y otra vez la estatua de Sadam en Bagdad.
Me asombraba ver como las mujeres de las tribus del amazonas se las ingeniaban para criar a sus hijos, ahora veo a la mamá del soldado Ryan orgullosa de haber criado un hijo que le trajo una medalla por cada iraquí o somalí que mató con su M-16.
De la migración de los halcones peregrinos y el vuelo de las águilas, pasaron a mostrarme esos aviones negros que evaden radares y arrojan bombas inteligentes (¿se llaman así porque matan con sabiduría?).
De las hazañas de Alejandro Magno, a las heroicas historias del General Mc Acthur, de historias de supervivencias a historias de super matanzas. De las investigaciones de Newton a como los sagaces detectives del FBI atrapan un asesino por un bello púbico.
De los inventos de Da Vinci a como dos idiotas hacen explotarun muñeco sentado en un inodoro, o como a un nene rico de Santa Mónica le hacen una jodita con el auto y se lo transforman en un super auto levantaporristasdelauniversidaddelosángeles.
Atrás quedaron los documentales sobre las tortugas en Galápagos, ahora si de caparazones se trata, no hay como el de un buen tanque norteamericano. Lo único que no ha cambiado son las historias de los hambrientos tiburones blancos (y algún que otro negro) devorando todo lo que se les interponga en su camino.

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